Voy a reunir todos los materiales que hagan falta, para diseñarte un mundo rosa, como a ti te gusta, plagado de caballitos alados y burbujas en las que puedas subirte y volar por el cielo. Un cielo siempre soleado con lindos pájaros surcándolos. Como en tus dibujos, pintaré ríos de algondón, orillados de blanditas flores multicolores encima de las que correras gritando fuerte al ritmo de tus carcajads. Haré alquimia en probetas y pócimas en marmitas hasta que salten gnomos, duendes y pitufos llenando de magia ese mundo rosa.
Vamos a surcar el océano a lomos de delfines, con nuestra manos agarradas, para que no te caigas, hasta encontrarnos con sirenas y dormiremos en camas hechas en arrecifes de coral.
Voy a eliminar el dolor y la desilusión, para que esos ojitos tuyos brillen siempre como ahora: puros, ilusionados, inocentes. Cualquier cosa para que tu sonrisa sea siempre como ahora. Todo por ti princesita.
Deseo que nadie te haga nunca daño y que tu tránsito por la vida sea eternamente dulce. Duele pensar que tengas que llorar, y sé que el sufrimiento te llegará antes o después. Cuando lleguen esos momentos, métete en nuestro mundo rosa.
Mientras, corre, chilla, salta, juega, ríe, vibra...sé feliz princesa como te estoy enseñando.
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10 de marzo de 2009
1 de julio de 2008
Maternidad: "¡que se te pasa el arroz"

Buffff, parece que lo del reloj biológico me persigue de un año hacia acá. ¿Cuándo te vas a animar a casarte y tener hijos? Un primito para tu sobri ¿no?
Bastante no se calienta la cabeza una, que tiene un instinto maternal muy desarrollado desde que nació la sobri, para que encima me extorsionen. Es uno de los grandes dramas de las mujeres de mi generación. Por un lado una sabe que tiene que esperar para poder alcanzar metas profesionales y no empezar a renunciar a ciertos sueños; pero por otro lado un rum rum no deja de decirte "hasta los 35, sólo hasta los 35..."
Luego está el tema de tu madurez emocional ¿y que haría yo con un bebé?
Pero una nota como si el cuerpo le hubiera entrado en una guerra hormonal, una carrera por propagar tu material genético por la tierra. Tú eres consciente de que tienes un tiempo determinado para correr esa carrera, pero resulta que ahora no es el momento de realizarla pero no puedes demorarla demasiado, las oportunidades ¡se agotan!
Además, son tan lindos, tienen unos piececillos..
Y todo el mundo opina que si a partir de los 30 las madres tienen más peligro, que si los padres no están para jugar con los niños, que si quieres tener un par de críos...
SOS ¿y nosotras?, nadie piensa en nosotras y en lo que podemos sentir o en lo que nos planteamos.
Mientras, ves pasar embarazadas, carritos, niños que te sonríen y las hojas del calendario: una detrás de otra.
El domingo vi a una antigua amiga que se fue a Liverpool y al año y pico de estar allí ha tenido una niña con un guiri, sin buscarla. Salí de la visita un tanto confusa por una parte con la idea de: ¡qué hermoso ser mamá! pero por otra parte agobiada por todos los temas que se plantea: mi pobre niña en una guardería, necesitaría un trabajo de media jornada, no duermo, tengo ojeras, estoy gorda, John ya no me mira como antes...
Y yo pensando, ¡eso te pasa por ganar la carrera!
Salí estresada por ella y aliviada por mi. Bueno salí sitiéndome así y con una nueva invitación de boda en el bolso... ¡Y ya van 3 para el mes de septiembre!
C'est la vie!
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