3 de diciembre de 2008

Nueva etapa






























No sé qué será de mi a partir de ahora que paso a formar parte de las largas listas de parados. De momento me tomaré un respiro, he trabajo mucho en los últimos tres años, incluidos fines de semana y tardes eternas.

La crisis llega a todas partes y es lo que ocurre cuando trabajas en una multinacional: no tienes nombre, ni apellidos, ni historia personal y el que gestiona las cuentas no sabe lo que aportas o dejas de aportar a un equipo de trabajo; tú eres simplemente un código numérico, asociado a unos resultados y si tres meses seguidos bajan. Bye bye mi picolísima dama.

No me lo tomo como lo peor, le mundo no acaba en Ogilvy. No estoy triste. Es sólo un punto de inflexión, un punto y a parte. Pero cuesta digerir algunas cosa y más te lo dicen de sopetón. Miro al futuro es tiempo de hacer lo que las interminables jornadas laborales no me dejaban y de emprender proyectos apalacandos, esperando a tener tiempo.

Año nuevo, vida nueva más que nunca.

Mientras que dedido hacia dónde caminar. Me inspiro en momentos felices para tomar energía. Y aquí dejo algunos de ellos.

Estoy fuerte.

27 de noviembre de 2008

Superhéroes americanos

Cuando el pasado sábado mi primo puso la alianza en la mano de Ana, sentí como si una parte de mi se desprendiera para siempre.
Frente al altar, y mientras el sacerdote repetía el rito que une a tantas parejas, un torbellino de imágenes se agolparon en mi mente. Se empujaban unas a otras con violencia como si quisieran ser la más importante, como si fuese la última vez que mi cerebro fuera a reproducirlas. Pude vernos en mil situaciones y la añoranza se adueñó de mi. ¿Por qué habremos crecido tan deprisa?
Una parte de mi se desprendió con esa alianza selladora. La ceremonia seguía y continuaba la procesión de recuerdos, a veces ligados a objetos inolvidables: el capirote de mi primo, un tesoro en aquellos años en los que yo no podía salir de nazareno; las pelotas hechas de papel plata al terminar los bollitos; los playmobil pasando un día de playa en el lavabo o formando un tramo; los medios días desfilando por el salón; las tostarricas y Willy Fog; los listados de clase aprendidos de memoria, aquel llanto por los Reyes Magos…Entonces éramos superhéroes americanos. Hay un tiempo en el que vivir es sencillo y ese tiempo se queda grabado en nosotros a fuego lento.
Después vino la adolescencia: ese primer licor 43 con piña; las risas del despertar al amor; las confidencias a espaldas de nuestros padres; el día que te presenté a tu esposa y muchas cosas de críos, pero cosas que nunca se olvidan.
El sábado estaba contenta de ver cómo vamos progresando, es un sentimiento agridulce. La música suena muy alta. Saltos,bailes, copas risas, llantinas y todos estamos embriagados por los ingredientes edulcorados de una boda.
De repente un abrazo, un abrazo de chaqué en la pista de baile me devolvió esa parte que se me había desprendido; y me hizo saber que lo mejor está por venir, en las nuevas etapas que comenzamos. Gracias por ser mi primo.

“Para que nunca olvides que una vez fuimos niños y unos niños muy felices”

10 de noviembre de 2008

Ejercicio Mental

La mente es poderosa. En estos días en los que me siento bastante sóla e incomunicada, me aferro a los recuerdos que me hacen feliz. Este ejercicio mental es como un bálsamo.

3 de noviembre de 2008

Gonzalo

Mi madre lloraba a los pies de la tumba de mi tío. Acarició las rosas rojas que su cuñada había dejado unas cuantas horas antes en expresión del amor que no ha muerto. Mi madre dejó su ramo de flores discretamente a un ladito. En la misma sepultura están también sus padres, mis abuelos.

Yo la escuchaba hablar con ellos entre dientes, ahogada por lágrimas. Les pedía por sus nietos para que no nos desviemos, me sentí aludida.

Comenzó entonces a dirigirse a su hermano, y más agotada aún preguntaba ¿por qué?, ¿por qué hermano?, ¿por qué tuviste que irte tan pronto? no pude entender mucho más hasta que comenzó a rezar un Padre Nuestro.

Mientras, a mi mente vinieron recuerdos de la agonía de mi abuela y del día de su entierro, lloré yo también y dialogué con ella. Luego lo mismo con mi tío.

Mi madre seguía llorando y orando, no sé bien qué rezaba, de repente recordé un papelito que mi prima echó en la tumba de su padre, era un poema de León Felipe, quería que yo lo recitara mientras lo enterraban pero no fue así. -Era su poema preferido- me susurró. Durante algunas semanas después del entierro yo no me quitaba los versos de la cabeza:

Yo no sé muchas cosas, es verdad
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos...
Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos...
Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos...
Que los huesos del hombre los entierran con cuentos...
Y que el miedo del hombre
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas es verdad.
Pero me han dormido con todos los cuentos...
Y sé todos los cuentos.


Mi madre seguía rezando y yo pensé que lo mismo mi tío estaba molesto. Me pareció que el viento silbaba.

que la cuna del hombre la mecen con cuentos...

Un beso de Juana la del Revuelo en chiquitito

31 de octubre de 2008

Todos los Santos

En el mundo anglosajón se celebra esta noche Halloween, la fiesta de las brujas. Recuerdo que en el colegio hicimos un pequeñito trabajo de investigación sobre esta fiesta para las clases de inglés. Ahora con Internet este trabajito hubiera sido mucho más rápido, pero también menos entrañable. E históricamente no es una celebración muy agradable.

Lo cierto es que esta fiesta ya se ha integrado totalmente en nuestras ciudades. Para mi sobrinita de cinco años Halloween es una fiesta más y forma parte de sus "rituales" anuales. Para ella, el día de Todos los Santos es algo divertido.

A mi personalmente me da un poco de grima, la encuentro un tanto grotesca y a veces creo que es como reírse de la muerte. Que no digo que esté mal tomárselo con humor pero a mi me da "yuyu"

Sin embargo, yo siempre entenderé el 1 y 2 de noviembre otra forma, mucho menos alegre, pero como los días en los que se recuerda a los difuntos y en los que rendimo homenaje a todos los que se fueron. Me gusta seguir yendo, si el trabajo y el tiempo me deja, al cementerio a poner flores y a dialogar con los que ya no tengo cerca físicamente (aunque con algunos de ellos yo dialogo casi todos los días)

Y también me gusta comenzar a preparar el final del año y la llegada de lo nuevo. El calendario litúrgico no está hecho como lo conocemos por casualidad todo tiene su por qué a lo largo del año y los ciclos naturales tienen mucho que ver.

27 de octubre de 2008

En la estación

Te quiero desde el primer día.

Nunca unas palabras me sonaron más dulces. Se me han agarrado al corazón y me las repite una y otra vez.

Te esperaré el tiempo que haga falta.

21 de octubre de 2008

Jamás estamos contentas

Aunque el termómetro indicaba que no tenía fiebre, volvió a besarle la frente para comprobar que no le había vuelto a subir la temperatura. Apagó la luz, miró de nuevo a la niña y entró en el baño. Se lavó las manos y se echó agua de colonia para meterse en la cama. Buscó a tientas a su marido, que se había acostado bastante antes –Te recuerdo que yo me levanto todos los días muy temprano y paso muchas horas en la oficina- Pero no encontró ni un rastro de deseo, dormía profundamente. Había corrido todo lo que podía para irse a la cama pronto, con tiempo para que no se durmiera pero la casa nunca termina y la niña no tenía polos planchados para el uniforme y por la mañana es peor…Se acordó que llevaba 3 semanas de retraso, la idea de volver a estar embarazada no le agradaba en absoluto: pañales, biberones, noches sin dormir…Me esperaré un par de días más, seguro que me baja. Y mi jefe me pedirá mañana que le pase las nóminas, pero tengo que sacar tiempo para hacer la sopita de la chiqui…. Se perdía en sus tareas del día siguiente y de repente pensó en su hermana y en traje de chaqueta tan bonito que llevaba el lunes pasado. Suspiró recordando los tiempos en los que ella también era ejecutiva.

Seguro que ella llevaría dormida un buen rato. Habrá ido a correr antes de la cena, se habrá duchado con esos geles y champúes tan caros que usa y que huelen tan rico y no con los de oferta tamaño familiar, se habrá puesto su hidratante, su crema corporal, se habrá planchado la melena y habrá dejado el maletín preparado para alguna reunión que tenga mañana. La imaginaba un viernes levantándose, tomando su desayuno mientras termina de repasar unas notas para su reunión. Con un traje negro y su camisa blanca, tacones altos y gafas grandes. Firmará un contrato de mucho dinero y volverá a la oficina para seguir atendiendo e-mails. La imaginaba también arreglándose para salir por la noche, a cenar y a bailar o tal vez preparando la maleta para ir con algunas amigas a realizar una escapada de fin de semana; o tal vez vaya a ver a algún amor oculto. Deseaba la vida de su hermana.


Envió un mensaje a sus amigas, no podía quedar a la hora estipulada, pero se incorporaría más tarde. Terminó de lavarse los dientes y ponerse la crema de noche y se metió en la cama con un pijama de seda muy sexy que había comprado en un viaje a Londres. Su cama estaba fría, como toda su casa caldeada por una única persona, ella. Mientras ponía el despertador repasó mentalmente su agenda del día siguiente: reunión con los babosos de los aperos agrícolas para hacerles la presentación, mejor me pongo pantalones que luego no dejan de mirar; almuerzo con la pesada de la franquicia de perfumerías, al menos me regalarán algún potingue nuevo; depilación a las 18.00 horas… Se perdía en sus tareas del día siguiente y de repente pensó en su hermana y en lo acogedora que era su casa. Suspiró pensando en lo mucho que le hubiera gustado tener una familia.

Seguro que estaría abrazada a su marido, comiéndose a besos y planeando dónde ir con la niña el próximo fin de semana. Habrá bañado a la chiquitita mientras su esposo habrá preparado la cena, le habrán contado un cuento, la habrán acostado y entre miradas y sonrisas de satisfacción se habrán ido juntos a la cama. La imagina levantándose el viernes y recibiendo el abrazo y beso intenso de su hija y marido, la habrán llevado al colegio. Habrá llegado a las 9.30 a su trabajo, sin demasiadas preocupaciones laborales, sin demasiadas responsabilidades y a las 15.00 habrá salido. Su marido ya habrá recogido a la niña y almorzarán. La imaginaba por la tarde jugando en el parque con su familia o asistiendo a algún cumpleaños infantil repleto de críos adorables jugando y llenando de cariño a sus padres; o tal vez vayan al cine a ver una película de dibujos animados; o tal vez vayan a ir a la casa del campo a pasar un fin de semana rural solos o con más familias. Deseaba la vida de su hermana.