3 de diciembre de 2008

Nueva etapa






























No sé qué será de mi a partir de ahora que paso a formar parte de las largas listas de parados. De momento me tomaré un respiro, he trabajo mucho en los últimos tres años, incluidos fines de semana y tardes eternas.

La crisis llega a todas partes y es lo que ocurre cuando trabajas en una multinacional: no tienes nombre, ni apellidos, ni historia personal y el que gestiona las cuentas no sabe lo que aportas o dejas de aportar a un equipo de trabajo; tú eres simplemente un código numérico, asociado a unos resultados y si tres meses seguidos bajan. Bye bye mi picolísima dama.

No me lo tomo como lo peor, le mundo no acaba en Ogilvy. No estoy triste. Es sólo un punto de inflexión, un punto y a parte. Pero cuesta digerir algunas cosa y más te lo dicen de sopetón. Miro al futuro es tiempo de hacer lo que las interminables jornadas laborales no me dejaban y de emprender proyectos apalacandos, esperando a tener tiempo.

Año nuevo, vida nueva más que nunca.

Mientras que dedido hacia dónde caminar. Me inspiro en momentos felices para tomar energía. Y aquí dejo algunos de ellos.

Estoy fuerte.

27 de noviembre de 2008

Superhéroes americanos

Cuando el pasado sábado mi primo puso la alianza en la mano de Ana, sentí como si una parte de mi se desprendiera para siempre.
Frente al altar, y mientras el sacerdote repetía el rito que une a tantas parejas, un torbellino de imágenes se agolparon en mi mente. Se empujaban unas a otras con violencia como si quisieran ser la más importante, como si fuese la última vez que mi cerebro fuera a reproducirlas. Pude vernos en mil situaciones y la añoranza se adueñó de mi. ¿Por qué habremos crecido tan deprisa?
Una parte de mi se desprendió con esa alianza selladora. La ceremonia seguía y continuaba la procesión de recuerdos, a veces ligados a objetos inolvidables: el capirote de mi primo, un tesoro en aquellos años en los que yo no podía salir de nazareno; las pelotas hechas de papel plata al terminar los bollitos; los playmobil pasando un día de playa en el lavabo o formando un tramo; los medios días desfilando por el salón; las tostarricas y Willy Fog; los listados de clase aprendidos de memoria, aquel llanto por los Reyes Magos…Entonces éramos superhéroes americanos. Hay un tiempo en el que vivir es sencillo y ese tiempo se queda grabado en nosotros a fuego lento.
Después vino la adolescencia: ese primer licor 43 con piña; las risas del despertar al amor; las confidencias a espaldas de nuestros padres; el día que te presenté a tu esposa y muchas cosas de críos, pero cosas que nunca se olvidan.
El sábado estaba contenta de ver cómo vamos progresando, es un sentimiento agridulce. La música suena muy alta. Saltos,bailes, copas risas, llantinas y todos estamos embriagados por los ingredientes edulcorados de una boda.
De repente un abrazo, un abrazo de chaqué en la pista de baile me devolvió esa parte que se me había desprendido; y me hizo saber que lo mejor está por venir, en las nuevas etapas que comenzamos. Gracias por ser mi primo.

“Para que nunca olvides que una vez fuimos niños y unos niños muy felices”

10 de noviembre de 2008

Ejercicio Mental

La mente es poderosa. En estos días en los que me siento bastante sóla e incomunicada, me aferro a los recuerdos que me hacen feliz. Este ejercicio mental es como un bálsamo.

3 de noviembre de 2008

Gonzalo

Mi madre lloraba a los pies de la tumba de mi tío. Acarició las rosas rojas que su cuñada había dejado unas cuantas horas antes en expresión del amor que no ha muerto. Mi madre dejó su ramo de flores discretamente a un ladito. En la misma sepultura están también sus padres, mis abuelos.

Yo la escuchaba hablar con ellos entre dientes, ahogada por lágrimas. Les pedía por sus nietos para que no nos desviemos, me sentí aludida.

Comenzó entonces a dirigirse a su hermano, y más agotada aún preguntaba ¿por qué?, ¿por qué hermano?, ¿por qué tuviste que irte tan pronto? no pude entender mucho más hasta que comenzó a rezar un Padre Nuestro.

Mientras, a mi mente vinieron recuerdos de la agonía de mi abuela y del día de su entierro, lloré yo también y dialogué con ella. Luego lo mismo con mi tío.

Mi madre seguía llorando y orando, no sé bien qué rezaba, de repente recordé un papelito que mi prima echó en la tumba de su padre, era un poema de León Felipe, quería que yo lo recitara mientras lo enterraban pero no fue así. -Era su poema preferido- me susurró. Durante algunas semanas después del entierro yo no me quitaba los versos de la cabeza:

Yo no sé muchas cosas, es verdad
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos...
Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos...
Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos...
Que los huesos del hombre los entierran con cuentos...
Y que el miedo del hombre
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas es verdad.
Pero me han dormido con todos los cuentos...
Y sé todos los cuentos.


Mi madre seguía rezando y yo pensé que lo mismo mi tío estaba molesto. Me pareció que el viento silbaba.

que la cuna del hombre la mecen con cuentos...

Un beso de Juana la del Revuelo en chiquitito

31 de octubre de 2008

Todos los Santos

En el mundo anglosajón se celebra esta noche Halloween, la fiesta de las brujas. Recuerdo que en el colegio hicimos un pequeñito trabajo de investigación sobre esta fiesta para las clases de inglés. Ahora con Internet este trabajito hubiera sido mucho más rápido, pero también menos entrañable. E históricamente no es una celebración muy agradable.

Lo cierto es que esta fiesta ya se ha integrado totalmente en nuestras ciudades. Para mi sobrinita de cinco años Halloween es una fiesta más y forma parte de sus "rituales" anuales. Para ella, el día de Todos los Santos es algo divertido.

A mi personalmente me da un poco de grima, la encuentro un tanto grotesca y a veces creo que es como reírse de la muerte. Que no digo que esté mal tomárselo con humor pero a mi me da "yuyu"

Sin embargo, yo siempre entenderé el 1 y 2 de noviembre otra forma, mucho menos alegre, pero como los días en los que se recuerda a los difuntos y en los que rendimo homenaje a todos los que se fueron. Me gusta seguir yendo, si el trabajo y el tiempo me deja, al cementerio a poner flores y a dialogar con los que ya no tengo cerca físicamente (aunque con algunos de ellos yo dialogo casi todos los días)

Y también me gusta comenzar a preparar el final del año y la llegada de lo nuevo. El calendario litúrgico no está hecho como lo conocemos por casualidad todo tiene su por qué a lo largo del año y los ciclos naturales tienen mucho que ver.

27 de octubre de 2008

En la estación

Te quiero desde el primer día.

Nunca unas palabras me sonaron más dulces. Se me han agarrado al corazón y me las repite una y otra vez.

Te esperaré el tiempo que haga falta.

21 de octubre de 2008

Jamás estamos contentas

Aunque el termómetro indicaba que no tenía fiebre, volvió a besarle la frente para comprobar que no le había vuelto a subir la temperatura. Apagó la luz, miró de nuevo a la niña y entró en el baño. Se lavó las manos y se echó agua de colonia para meterse en la cama. Buscó a tientas a su marido, que se había acostado bastante antes –Te recuerdo que yo me levanto todos los días muy temprano y paso muchas horas en la oficina- Pero no encontró ni un rastro de deseo, dormía profundamente. Había corrido todo lo que podía para irse a la cama pronto, con tiempo para que no se durmiera pero la casa nunca termina y la niña no tenía polos planchados para el uniforme y por la mañana es peor…Se acordó que llevaba 3 semanas de retraso, la idea de volver a estar embarazada no le agradaba en absoluto: pañales, biberones, noches sin dormir…Me esperaré un par de días más, seguro que me baja. Y mi jefe me pedirá mañana que le pase las nóminas, pero tengo que sacar tiempo para hacer la sopita de la chiqui…. Se perdía en sus tareas del día siguiente y de repente pensó en su hermana y en traje de chaqueta tan bonito que llevaba el lunes pasado. Suspiró recordando los tiempos en los que ella también era ejecutiva.

Seguro que ella llevaría dormida un buen rato. Habrá ido a correr antes de la cena, se habrá duchado con esos geles y champúes tan caros que usa y que huelen tan rico y no con los de oferta tamaño familiar, se habrá puesto su hidratante, su crema corporal, se habrá planchado la melena y habrá dejado el maletín preparado para alguna reunión que tenga mañana. La imaginaba un viernes levantándose, tomando su desayuno mientras termina de repasar unas notas para su reunión. Con un traje negro y su camisa blanca, tacones altos y gafas grandes. Firmará un contrato de mucho dinero y volverá a la oficina para seguir atendiendo e-mails. La imaginaba también arreglándose para salir por la noche, a cenar y a bailar o tal vez preparando la maleta para ir con algunas amigas a realizar una escapada de fin de semana; o tal vez vaya a ver a algún amor oculto. Deseaba la vida de su hermana.


Envió un mensaje a sus amigas, no podía quedar a la hora estipulada, pero se incorporaría más tarde. Terminó de lavarse los dientes y ponerse la crema de noche y se metió en la cama con un pijama de seda muy sexy que había comprado en un viaje a Londres. Su cama estaba fría, como toda su casa caldeada por una única persona, ella. Mientras ponía el despertador repasó mentalmente su agenda del día siguiente: reunión con los babosos de los aperos agrícolas para hacerles la presentación, mejor me pongo pantalones que luego no dejan de mirar; almuerzo con la pesada de la franquicia de perfumerías, al menos me regalarán algún potingue nuevo; depilación a las 18.00 horas… Se perdía en sus tareas del día siguiente y de repente pensó en su hermana y en lo acogedora que era su casa. Suspiró pensando en lo mucho que le hubiera gustado tener una familia.

Seguro que estaría abrazada a su marido, comiéndose a besos y planeando dónde ir con la niña el próximo fin de semana. Habrá bañado a la chiquitita mientras su esposo habrá preparado la cena, le habrán contado un cuento, la habrán acostado y entre miradas y sonrisas de satisfacción se habrán ido juntos a la cama. La imagina levantándose el viernes y recibiendo el abrazo y beso intenso de su hija y marido, la habrán llevado al colegio. Habrá llegado a las 9.30 a su trabajo, sin demasiadas preocupaciones laborales, sin demasiadas responsabilidades y a las 15.00 habrá salido. Su marido ya habrá recogido a la niña y almorzarán. La imaginaba por la tarde jugando en el parque con su familia o asistiendo a algún cumpleaños infantil repleto de críos adorables jugando y llenando de cariño a sus padres; o tal vez vayan al cine a ver una película de dibujos animados; o tal vez vayan a ir a la casa del campo a pasar un fin de semana rural solos o con más familias. Deseaba la vida de su hermana.

19 de octubre de 2008

Días de silencio

Cuando tenía 23 años le dijeron que tenía un pólipo de garganta -Haces un mal uso de la voz y esfuerzas sin querer tus cuerdas vocales- Tienes que aprender a hablar con el estómago y a tener una higiene correcta de tu voz:
  • No fumar
  • No beber demasiado alcohol
  • No tomar bebidas demasiado frías
  • Nunca hablar con el cuello sosteniendo el teléfono
  • La postura de la espalda influye en el modo de emitir los sonidos
  • No grites
  • No cantes
  • Evita lugares con humos
  • No trasnoches
  • El cuello siempre tapado en cuanta haya un poco de frío o humedad
Le mandaron junto a un arsenal de pastillas, 15 días de reposo vocal que después fueron 30 más aprender con el logopeda a impostar la voz desde el estómago.
Año y medio tardó en curarse totalmente y evitó el quirófano. No era una operación complicada pero a base de esfuerzo lo consiguió; supo adaptar sus costumbres para tener la voz bien.
Durante mucho tiempo, cuando se venía abajo y pensaba que no iba a lograr algo recordaba lo del pólipo y pensaba. "Si tuve paciencia para curarme del pólipo sin volverme loca, yo soy capaz de cualquier cosa"

Cinco años más tarde, con 28, le han dicho que ahora le han salido dos nódulos en la garganta -Pero si yo sigo todas sus pautas, ¿qué me pasa doctora?; -Focalizas los nervios en tus cuerdas vocales y cuando tienes problemas o cuadros de estrés, te surgen patologías en ellas. Hay gente e a la que le salen úlceras, tú lo concentras todo en la voz-
De nuevo 15 días sin hablar.
Cuando era estudiante fue fácil,ahora con el trabajo...y otras responsabilidades, todo se complica.
Ya sólo me quedan 13 días sin hablar. Es realmente tortuoso, incómodo y agobiante. Da tiempo a pensar mucho en una misma y en lo que te rodea.
Me curaré de los nódulos, lo sé, aunque requiera el doble de esfuerzo que hace cinco años

13 de octubre de 2008

Normalidad

Una vez me dijo mi amiga Lola que tenía un gran defecto: que me río tanto de la vida y disfruto tanto con todo lo que me pasa que jamás encuentran ninguna sombra de problemas en mis conversaciones.
Otra vez Juan me comentó que tengo tanta energía y me echo tanto todo a la espalda que parezco fría e inquebrantable como si nada pudiera hacerme daño, dura como una roca, inconsciente en algunos casos.
Y es cierto, no me gusta contar mis penas ni que nadie nunca me note triste. Y hay días en los que nada más levantarme me duele el alma al toparme con mi realidad. Pero entonces, me pongo algo que me haga sentir libre y bonita y salgo a la calle como si nada ocuriera a mi alrededor. Así un día y otro, esperando no sé qué. Así toda la vida, y cuando una etapa mala acaba, pronto llega otra. ¿Normalidad? yo ya no recuerdo lo que es una casa normal, no existe para un hogar como el mío, para una familia que vive con Parkinson, porque uno sufra la enfermedad, pero todos acabamos enfermos de uno u otro modo.
El otro día me quedé mirándola, y entendí de donde sale esa fuerza y ese "yo no tengo problemas si no contratiempos" que dirige los hilos de mi vida. Proviene de ella, de mi madre, todas las madres son sobrenaturales, la mía ádemás es una heroína.
Podré heredar muchas o pocas cosas, nunca se sabe. Pero mi madre me ha dejado ya lo mejor. Afrontar con optimismo cualquier problema y sobretodo tener esperanza ante algo que no tiene marcha atrás y que va a peor. Ella sin embargo sabe convertir lo peor en especial; y yo estoy aprendiendo.

16 de septiembre de 2008

Sevilla, abril del 66
La noche pasó entre sevillanas, flecos (cuiado que te enganchas) y copitas. ¡Dos manzanillas! Sabía que había sobrepasado su límite marcado por una férrea educación de colegio de monjas.
¿Quién se acordaba del aburrido de su novio?, ¿cómo podía haber desperdiciado cinco años de su vida con él?
Salamanca en un seiscientos tampoco tiene por que estar tan lejos.
Él la miraba; esa morena de boca carnosa y los ojos, no terminan nunca, -si tuvieras la cintura más pequeña, ¡te quebrabas!-
Tercera copa de manzanillas
Y que mala suerte también haberla conocido el último día; no importa, peor no haber visto semejante mujer en toda su vida.
Intercambio de teléfonos y de direcciones. Un par de llamadas furtivas. El sábado bajo a Sevilla a verte.
Terminando de pintarse el rabillo escucha un claxon
En la puerta de su casa un deportivo rojo (¿quién había dicho seiscientos?) un ramo de flores y una pulsera de plata -por guapa, por simpática y porque ¡me tienes loco!, ¿puedo venir a verte los fines de semana? Yo hablo con tu padre, para que esté más tranquila-
No es que...
Y es arquitecto, ¿sabes? mira que pulsera me ha regalado y eso que todavía no le he dicho que si
Suena el teléfono, será mi salmantino
-Hola bonita, ¿cómo estás?, necesitaba hablar contigo. Mi padre anda malo...su acento es marcadamente sevillano.
El deportivo rojo vuelve a pararse en la puerta, viene con otro ramo de flores. Ella no baja.
La espera mientras que descuelgan el teléfono es eterna, al otro lado del inalámbrico un frío y simple -Lo siento, he vuelto con mi novio.

10 de septiembre de 2008

PROBABLEMENTE

Este mes hace 10 años que entré en la Universidad, este mes se ha casado una de las amigas a la que más quiero de mi carrera.


Por eso en estos días me ha dado por pensar en lo que era y pensaba llegar a ser hace justo una década y en todo que me ha ocurrido. Hoy es uno de esos días en los que a una le gustaría tener una maquinita para volver atrás en el tiempo y cambiar lo que te hizo daño o hacer aquello que dejaste en el tintero.


Si esa maquinita exisitiera, si pudiera situarme en 1998, sabiendo todo lo que vendría después, probablemente no hubiera estudiado periodismo, haría caso a todos los que se afanaban en convencerme para que estudiara una ingeniería o mejor aún ignoraría a mis padres y me hubiera ido a Granada a hacer sociología.


Probablemente, no me afanaría en terminar cada curso por año y hubiera dedicado más tiempo a salir, a viajar, a divertirme. Hubiera buscado un trabajillo para sacarme unas perris y hubiera dilatado mi paso por la universidad para alargar los veranos de 2 meses y las semanas santas y ferias sin estar pendiente de un reloj que te dice las pocas horas que vas a dormir antes de que suene la alarma.


Probablemente, hubiera ido de beca Erasmus, a París o a cualquier destino despreciado por el resto de la comunidad estudiantil y hubiera pasado 6 ó 9 meses simplemente contemplando la hermosura de la vida en el extranjero.


Probablemente, no me hubiera metido en extraños triángulos de amor. Entones no hubiera anhelado 4 años a que el niño del que estaba enamorada se decidiera a dejar a su novia para estar conmigo. Ni lo hubiera esperado cada viernes en la puerta de Gonzalo Bilbao. Y me habría dado cuenta de que mi mejor amiga me la jugaba con él .


Probablemente, jamás hubiera dejado de nadar y me hubiera apuntado a bailar porque entonces los estudios no serían tan importantes como para olvidar mis aficiones.


Probablemente, hubiera sido menos responsable y fatiguita con las obligaciones.


Pero lo más probable, es que al meterme en la máquina pidiese que borraran de mi mente todo lo aprendido en este tiempo; y así regresaría al 11 de septiembre de 1998 tal y como era sin el bagaje de los 28. Con la misma inocencia, con las mismas ilusiones y con las mismas incógnitas que me hacían vibrar.

Y accionada la maquinita volvería a cometer todos y cada uno de mis errores para emocionarme en mis clases de literatura, para conocer a las Antonias, y a Gloria, incluso a Sara; volvería a renunciar a salir y a hacer deporte para estudiar porque eso me ha enseñado a ser más fuerte. Volvería a hacer los trabajos mil y una vez para estar con mis compañeros, para investigar, para hablar de lo divinio y lo humano entre página y página de word.

Volvería a ser la misma pardilla, que siempre estaba en su mundo. Volvería a acatar el horario que me imponían y a marcharme los viernes cuando los demás comenzaban a estar borrachos. Volvería a desechar la idea de la Erasmus por mil motivos.

Y a esperar el trabajo de mis sueños, para ser una mil eurista.

Volvería a llorar y a desengañarme 100 veces por aquel niño porque con el tiempo lo recuerdo con ternura y porque si no, no amaría como lo hago al hombre que ahora tengo a mi lado ni valoraría tanto lo que estamos construyendo.

Recorrería cada baldosa de mi camino, una a una, las mismas de entonces; con esperanza, mirando siempre adelante, como yo suelo hacer. Y llegaría al 11 de septiembre de 2008 tal y como soy y estoy; sin nada más y nada menos; guardando dentro de mi las experiencias de esta década que tan feliz y fuerte me han hecho.

A todos los que me habéis acompañado en este recorrido. Muchas gracias. Dentro de 10 años os volveré a contar.

7 de agosto de 2008

La cabra tira al monte y los peces al océano

Las tardes de verano han sido dilatadas, largas, como un un sueño dulce que multiplica las emociones.

Este mes de julio he sido niña. He pasado horas dedicadas únicamente al placer de jugar en la arena y adormecerme en la toalla, sin preocupaciones alguna. He jugado física y mentalmente. He imaginado brujas, caballeros y hadas, he inventado sirenas y cangrejos, he moldeado fortalezas y animales que las custodiaban, he reído con palas en la mano, he diseñado vestimentas inverosímiles para gritar ¡a que no me pillas cara de papilla!, he conocido romanos, hunos y señores feudales fascinantes y sobretodo he dejado la mente tan abierta que la luz del sol ha blanqueado mis pensamientos.

Volver a ser niña junto a una que lo es de verdad, tomar conciencia de que lo único que tengo que hacer es divertirme, ¡no hay nada más maravilloso! He disfrutado de uno de los mejores veranos de mi vida, siendo el más sencillo del mundo. Volvería mil veces a ver a mi sobrina bajando recién levantada por la mañana por las escaleras con Rosa en la mano; a subirnos todas en el colchón; a jugar intesamente a las palas picándonos con Miguel Ángel; a tirarle algas a Chelito, a pasear de la mano bajo la luna llena de julio que ilumina toda la playa y a coger después ese tren tan terrible que me lleva con él hasta Jaén.

La arena y las conchas recogidas las he puesto cerquita de mi cama para recordar que yo soy un pez y que en el mar es donde encuentro mi sosiego.

10 de julio de 2008

Cerrado por Vacaciones



¡Por fin me voy de vacaciones! y no vuelvo hasta agosto.


Sed muy felices estas semanitas en las que mi único objetivo es descansar que me hace mucha faltita olvidarme de algún que otro jefe maligno. Y como este año las bodas y el Rock in Río han agotado mi presupuesto para planear un viajito al extranjero de esos que hago cada año, me esperan días de relax y juerguecita en la playa, en mi Punta Umbría beach. Que por mucho que me diga la gente ¿otra vez a Punta Umbría? posi es el lugar donde yo cargo realmente pilar para el resto del año, soy así de choquera. Aquí dejo dos fotos del año pasado.


Besosss

1 de julio de 2008

Maternidad: "¡que se te pasa el arroz"


Buffff, parece que lo del reloj biológico me persigue de un año hacia acá. ¿Cuándo te vas a animar a casarte y tener hijos? Un primito para tu sobri ¿no?


Bastante no se calienta la cabeza una, que tiene un instinto maternal muy desarrollado desde que nació la sobri, para que encima me extorsionen. Es uno de los grandes dramas de las mujeres de mi generación. Por un lado una sabe que tiene que esperar para poder alcanzar metas profesionales y no empezar a renunciar a ciertos sueños; pero por otro lado un rum rum no deja de decirte "hasta los 35, sólo hasta los 35..."


Luego está el tema de tu madurez emocional ¿y que haría yo con un bebé?


Pero una nota como si el cuerpo le hubiera entrado en una guerra hormonal, una carrera por propagar tu material genético por la tierra. Tú eres consciente de que tienes un tiempo determinado para correr esa carrera, pero resulta que ahora no es el momento de realizarla pero no puedes demorarla demasiado, las oportunidades ¡se agotan!


Además, son tan lindos, tienen unos piececillos..


Y todo el mundo opina que si a partir de los 30 las madres tienen más peligro, que si los padres no están para jugar con los niños, que si quieres tener un par de críos...

SOS ¿y nosotras?, nadie piensa en nosotras y en lo que podemos sentir o en lo que nos planteamos.


Mientras, ves pasar embarazadas, carritos, niños que te sonríen y las hojas del calendario: una detrás de otra.


El domingo vi a una antigua amiga que se fue a Liverpool y al año y pico de estar allí ha tenido una niña con un guiri, sin buscarla. Salí de la visita un tanto confusa por una parte con la idea de: ¡qué hermoso ser mamá! pero por otra parte agobiada por todos los temas que se plantea: mi pobre niña en una guardería, necesitaría un trabajo de media jornada, no duermo, tengo ojeras, estoy gorda, John ya no me mira como antes...


Y yo pensando, ¡eso te pasa por ganar la carrera!


Salí estresada por ella y aliviada por mi. Bueno salí sitiéndome así y con una nueva invitación de boda en el bolso... ¡Y ya van 3 para el mes de septiembre!


C'est la vie!

26 de junio de 2008

A Matilde Fernández (1)

-Cuando paseaba por la Gran Vía era un escándolo, todos se giraban para verla pasar- me decía la tita Angustia. La tita Angustia tiene esa mirada de las personas a las que se les han secado las lágrimas, y sin embargo no pierde la sonrisa, el buen humor. Por su mente desfilaron los nombres y caras de todos los seres a los que Angustia había perdido y su memoria ponía cara, aunque fuese en blanco y negro: sus hijos Marian y Luisito, su marido, sus cinco hermanos, un yerno que la quiso como una madre, la gran mayoría de sus amistades.
Mira por la ventana, Granada en invierno no puede estar más hermosa, como ella. -A ver si viene Alejandro, tú ya lo conoces se va con sus amistades, y se pierden por ahí. A veces ni duerme por aquí. Y es lo que yo le digo, si en casa de tu abuela hijo no te falta techo y un plato caliente. Pero este niño me va a matar. El pobre, si es que... ¿Te quedarás a cenar verdad?-
La pobre Angustia omite que su nieto vive en una casa okupa.
La anécdota de la máscara, la de la vez que hicieron de las tres marías, la de la amiga que acogió el piojo verde al saltar a una tumba, la de los veranos en el Carmen -Le regalaron un par de guantes muy bonitos y para que yo también pudiera llevarlos, me daba uno y cada una llevábamos una mano cubierta. Decíamos que la pareja iba en el bolso. Era tan guapa, ¡qué pena de mi matildita!-
Angustita le relataba las misma anécdotas que había escuchado una y otra vez, una y otra vez, lo mismo pero en otra voz. Le agarró la mano, era lo más parecido a tocarla, al fin y al cabo era su hermana. Su coquetería, su sonrisa, su alegría...se aferró a esa arrugada mano que tantas historias alberga - Qué linda eres Carmencita, con razón tu abuela te quería tanto. Siempre me repetía: qué lista es mi Carmen, y qué educada, qué buena, qué guapa- El corazón se le reconfortó. -¿Por qué no vienes más a menudo por aquí?, me gusta que vengas a visitarme, a veces me siento muy solita, aunque tu prima viene por aquí mucho con la niña, ¡qué primor!-
Bajó a la calle, las noches granaínas de diciembre son muy frías, caminó tranquilamente hasta el hotel. Miraba cada ricón como esperando encontrar a su abuela en ellos. Las anécdotas se sucedían de nuevo en su mente. El aire de su abuela la invadió -Tengo que venir más a ver a la tita Angustia- Siguió pensando en su abuela.

19 de junio de 2008

Esta noche


Me muero de ganas de estar ya en el concierto de Miguel Bosé esta noche. ¡Qué tío más grande!

11 de junio de 2008

Una sonrisa

Hay días en los que todo está mal sin motivo alguno. Te levantas tarde, abres el correo electrónico y todo son mails de problemas laborales que debes resolver a la mayor brevedad posible, en medio se te "escacharra" el ordenador, un sms de una amiga deprimida (y piensas no sé cuál de las dos está más amargada), tu jefe te bronquea, los zapatos de hacen heridas, la bicicleta se te ha pinchado, te peleas con tu madre, tienes que ir a un evento y te manchas la ropa, todo parece que lo haces al revés,
Por estas pistas más de una habrá pensado ¡te va a bajar la regla! Nooooo, no es eso.
Un día de esos tan catastrófico es en los que más aprecias una sonrisa.
En esa maraña de negatividad de repente, alguien te cuenta algo que te hace sonreir y los nublados desaparecen (gracias Lola)
O te espera alguien cuya sonrisa de alegría al verte te llena tanto que rellena todos los vacíos del día (gracias Menúa)
O alguien te recuerda lo mucho que te aprecia y te arranca una sonrisa (gracias Toñita)
O te llega un sms con algo inesperado, tan alejado a todo lo que te está pasando que te abstrae de la maraña y te sonríes (gracias Reducido)
O te recuerdan alguna anécdota que te ocurrió y no te queda más remedio que reirte (gracias Bolita)
O alguien te dice lo mucho que le gusta tu sonrisa y claro, ´¿cómo negarte a echar una? (gracias Chiquito)
O simplemente te recuerdan que tu sonrisa le alegra el día a otros que si que tienen problemas de verdad y no un mal día (gracias Mª de la Cruz Matilde)

Yo por si acaso, sea el día que sea, procuro sonreirme todo lo que puedo

5 de junio de 2008

La danza

Me gusta la danza: verla y practicarla (ojo, nadie crea que soy bailarina, ya me gustaría) es belleza pura.

Aunque mi cumpleaños fue en febrero, mi Toñita me dio mi regalo el pasado martes (muchísimas gracias). Me llevó a ver la versión de Carmen que hizo Antonio Gades. Sólo hay baile y música (cante flamenco y algunas piezas de la ópera de Bizet). La escenografía es minimalista, escenario negro y juegos de luces, y unas sillas y mesas que lo mismo hacían de cama que de escaleras. El espectáculo es maravilloso, muy ágil, muy expresivo, ni un momento para dejar de prestarle atención. Es muy grande conseguir decir tanto con tan pocos elementos.

Lo que os diga me gusta la danza. Qué de sensaciones transmite.

Por supuesto salí del Maestranza pensando que quiero aprender a bailar flamenco (una de mis grandes asignaturas pendientes, y hacer mi tesis algún día, y retomar el inglés y el francés, y cambiar de trabajo... mejor ni lo pienso)

Al día sigueinte, ayer, la danza volvió a emocionarme. Estuve en mis clases de danza del vientre (he de reconocer que soy así de pachanguera bailo salsa, chachachá...y ahora estoy entusiasmada con la danza oriental: lo dije antes, bailarina frustrada) Es una disciplina bastante complicada, aunque a priori se vea sencilla; la postura corporal, el control del vientre y la cadera, el manejo del velo...demasiado para alguien tan Pepe Viyuela como yo.

A lo que iba, el caso es que la profesora bailó a modo de demostración una coreografía, que la muy cachonda pretende que aprendamos. Y fue tan hermoso verla, la suavidad de los movimientos, el juego de las telas de colores, las manos... todo muy bonito, todo muy mítico. La pena era el espacio que no acompañaba.

La danza volvió a transmitirme. La danza es magia.

He de decir que después, cuando me vi a mi misma en chandal, intentando hacer lo que Nure había bailado minutos antes, me dio mucha risa, la magia dejó de serlo para trasnformarse en un gag de comedia española.

4 de junio de 2008

Un voto de confianza para la justicia


Aunque todo lo que se publica últimamente me hace dudar del sistema judicial, ayer pude darle un voto de confianza por un tema. Desde luego a mi padre ya nadie le va a devolver la salud, arrebatada al dejarse la piel luchando por hacer lo único que sabía: educar a los hijos de otros; pero al menos nos queda la satisfacción de saber que la justicia le ha dado la razón. Y sobretodo, de ver que en medio de tanta artimaña política en la que salen perdiendo gente corriente que lo único que hace es trabajar, a veces el más débil sale airoso. Pero repito: a mi padre ya nadie le devuelve la salud, ni la energía, ni la ilusión por su negocio. El tiempo pone a todo el mundo en su lugar y esta sentencia es prueba de ello. ¡Olé lo padres guapos y valientes!


Lean la noticia, por favor


2 de junio de 2008

AIRE


Durante toda la semana le habían llegado noticias de antiguos amores frustrados. Individuos que en algún momento resquebrajaron su corazón de niña o joven ingenua. Uno por cada día de la semana. Lunes se casa, martes ha tenido un hijo, miércoles lo han ascendido y se marcha a New York, jueves te reenvío un correo en cadena y aprovecho para dar señales de vida, viernes te fue infiel con una de tus amigas…
A veces el pasado gira y gira en circunferencias concéntricas entorno a ella y ella se desgasta recordando ilusiones que le extirparon retorcidamente.

Llegó por la ventana un aire desconocido con un olor, color e intensidad nunca sentidos por ella hasta ahora. Ese aire le gustó, se metía muy dentro de ella, por qué aquel aire tan envolvente soplaba en aquella dirección, siempre pensó que soplaría en otra, pero no pudo contener el soplo, las ventanas quedaron abiertas irremediablemente.

Sábado. Sábado es… sábado.


Se sentaron en un banco, un banco cualquiera, con un café cada uno en la mano, acompañados de esa pereza que producen los rayos solares de la primavera. Se miraron fijamente. Volvió a levantarse ese aire, todos los sábados el mismo aire que la aturdía y la hacía sonreír. Se contempló en sus ojos y se vio reflejada en ellos tan hermosa que no sabía si realmente era ella. Entendió que quería seguir reflejándose en ellos son límites de tiempo. Aspiró el aire con agonía, no quiso dejar escapar ni un átomo. Se borró de su mente lo que había hecho durante la semana.


De repente recordó que simplemente había estado esperando la llegada de sábado.

26 de mayo de 2008

Una década


Diez años dan para mucho, para acumular tantos sentimientos y tantas emociones que sería imposible resumirlos en un post de blog. Este fin de semana me fui a celebrar la despedida de soltera de una muy buena amiga que se casa en septiembre. Un poco pronto, quizás, pero imposible consensuarlo para otra fecha más próxima al acontecimiento. Lo que me pasa contigo es que eres fruto prohibido...


Este fin de semana me sentí muy bien, me hubiera gustado que fuese más extenso, parar el tiempo un poco más, pero 10 años pueden volver a sentirse en 48 horas. Y allí estábamos las 5, yo creo que más guapas que nunca, más sonrientes, probablemente sea la serenidad que se desprende a los 28 años. Esa chica es mía, casi casi mía...


Ilusiones nuevas, conversaciones que nos hacen ver cómo vamos progresando, recuerdos de anécdotas que sólo pasan cuando tienes veinti pocos años y estás en la facultad. Y sobretodo la satisfacción de saber que las que están allí son tus amigas, que aunque cada vez las ves menos están a la voz de ¡ya! Cada una de su padre y de su madre pero con algo común (ese feeling tan maravilloso llamado amistad) Loco, loco, loco...


De todo el fin de semana me quedo con la carita de Rocío cuando nos vio sentadas en su cama y en el repertorio de letras improvisadas a la vuelta. Grande este finde, a pesar del dolor de barriga que me dio por la noche. ¡Lo siento! demasiados fritos en muy poco tiempo. Galilea... que fortuna la mía.


Quiero muchas más decadas compartiéndolas con gente de verdad, con buena gente. Os veo en la próxima cena común.


Pues mira, ya que he visitado tu blog, te plagio la foto Vicente, que aún no he descargado las mías.
¡Vivan los novios!

20 de mayo de 2008

Volví a sentir la luz



El fin de semana pasado se celebró en Sevilla y en otra muchas otras ciudades el Día de los Museos. Volví a entrar en el Museo de Bellas Artes de Sevilla, la segunda pinacoteca de España. Hacía 10 años que no lo pisaba, desde que estaba en COU. Ya de por si el edificio, un anitugo convento de frailes, es encantador, pero reencontrarme con la colección de cuadros que allí se guarda fue conmovedor. Nos acompañó una guía que hizo un recorrido, bastante breve todo hay que decirlo, por la historia del tratamiento de la luz en la pintura sevillana. Y cuando estaba allí escuchando lo que explicaba recuperé la emoción que me provocaba estudiar historia del arte. Recordé cómo me gustaba saber las características de cada época, de cada artista, comprender los lazos de las diferentes artes con su momento histórico. Me sentí bien de desempolvar datos que en un momento de mi vida grabé en mi mente y en mi espíritu. Volví a ver los cuadros de Murillo, los de Gonzalo Bilbao (gran olvidado del impresionismo) los de Valdés Leal y miles de resortes se pusieron de nuevo en marcha en mis pensamientos. Me sentí muy bien, sentí los beneficios del arte y recordé en este mundo donde lo vulgar y lo ordinario triunfa a todas horas, que existe gente con la capacidad de crear belleza, conmoción, de sacudirnos el pensamiento y el espíritu.


Así que al día siguiente me fui a uno de los libros que conservo de COU, que no había vuelto a abrir desde selectividad y contemplé alguna láminas; volví a ver la luz en ellas

8 de mayo de 2008

El Tiempo

El tiempo dime lo que me ha hecho el tiempo...

Este mes he entrevistado a una periodista de Canal Sur Televisión que me ha hablado de algo que yo misma me digo muchas veces. A esta mujer se le murió un hijo con sietes meses de edad en un accidente de tráfico y donó todos sus órganos. Ahora, además de hacer tele, dedica su vida a ayudar a otras personas a superar momentos difíciles, como la pérdida de un familiar.

El caso es que esta mujer me decía que todo en la vida tiene un sentido y que nada pasa por que si. Seguro que eso lo hemos pensado más de uno, pero ella añade a ese pensamiento algo que poca gente ve y que yo cada vez encuentro más evidente (me hago mayor está claro)Nadie nos educa para asumir los fracasos, la desgracia y la muerte; y no nos damos cuenta de que cada tropiezo que nos encontramos en el camino debemos de tomarlo como un aprendizaje. Todo colabora en hacernos crecer como personas y si no somos capaces de percibir ese crecimiento no estaremos viviendo la vida.

Es cierto, el tiempo lo cura todo. Bueno hay experiencias que se te quedan en la retina para siempre, pero el tiempo dulcifica la gran mayoría de los problemas. Miro atrás y repaso todo lo que me ha podido marcar a lo largo de mis 28 años (que edad más bonita, ¿verdad?)y cada tropezón me ha hecho más fuerte, me ha enseñado algo.

Así que, pasado el dolor, cada bache supondrá un nuevo aprendizaje para ser más feliz y saber capear con mayor facilidad esta vida. Ya, ya sé que algunas veces da pereza mirar hacia delante, pero hay tanto esperándonos que merece la pena pararnos para asimilar lo que nos rodea.

31 de marzo de 2008

Cosas que hacen que la vida valga la pena

A veces no perdemos buscando la felicidad y somos tan imbéciles de pensar que la encontraremos en imposibles tan lejanos que se nos agota la vida esperándolos. A mi me gusta regodearme en ser feliz con mis pequeñas cosas cotidianas que me hacen sentirme tan llena y tan plena como para reconocer que merece la pena estar en este mundo, a veces tan puñeterito. Una vez, cuando estaba perdida en una maraña de inestabilidad le escribí a mi Antonia una lista de cosas que me hacen feliz y por algún motivo he querido recuperarla hoy, cogiendo prestado el título de una canción de Pasión Vega (es la banda sonora de una película de Ana Belén con el mismo nombre) y añadir nuevas pequeñas "felicidades" para compartirlas con vosotros. Tal vez a alguno os ayude para empezar a entender que nos regalan la vida para disfrutrarla con estas menudencias. Comencemos a disfrutar de lo simple:

Me hacen feliz:
- Mi sobrina: sobretodo cuando salta a mis brazos para decirme cuánto me quiere "te quiero como el universo" y sus ojitos brillantes cuando algo le hace ilusión; o cuando me aprieta la manita
-Decirles lo mucho que os quiero a la gente que me importa
-Ver feliz a esa misma gente
-Abrazar a mi hermana y tranquilizarla cuando se siente mal
-Ver reir a mi madre
-Ver a mi padre cuando tiene momentos buenos
-Escuchar a mis padres contando anécdotas de cuando eran jóvenes
-La cara de Cristóbal cuando me ve salir del portal (sobretodo cuando llevamos mucho tiempo sin vernos), verlo cuando estamos en un grupo para observar que no deja de contemplarme. Oir su voz por la noche, medio dormido.
- Charlar con mis amigos (con café, sin café, con cubata o o sin cubata)
- Una noche de marcha con las niñas (eso es perfecto)
- Ufff, encontrar el duende en una juerguecita flamenca con mis amigos
- Sentirme querida por mis compañeras de trabajo
- Reunirme con mis primas, a cuál más loca
-Estar en la playa, la sensación del agüita en los pies, un rato de toalla con las niñas (¡qué pedazo de plan!)
-Recordar a mis abuelas
-Acostarme recién duchada con las sábanas recién puestas
-La ducha de después del gimnasio
-El sol suave en la cara cuando paseo o voy en triciclo
-Arreglarme y pintarme para salir; y verme guapa en el espejo
- La Semana Santa (sin hospitalizaciones ¡por favor!)
-Un trocito de chocolate, o un helado...
-Darme cuenta de lo afortunada que soy y todo lo que tengo
-Bailar
-Leer tranquilamente (esto se está convirtiendo en un imposible)
-Ver cómo publican mis notas de prensa
- Pensar en todo lo bueno que está por venir

Podría hacer una lista interminable, definitivamente soy una mujer afortunada, me siento feliz

12 de marzo de 2008

Con la cera a punto

Quizás sea una tipa rara. Quizás soy tan barroca como la ciudad en la que vivo (aunque muchos, entre ellos yo misma, piensen que mi corazón es choquero) pero no puedo evitar sentir un bulli bulli por dentro cuando la Semana Santa se acerca y mis ojos se me siguen llenando de lágrimas, por algún extraño motivo en estas fechas.

Y digo lo de que soy una tipa rara porque mucha gente no me entiende, o les choca, que pueda enloquecer por ver un cuadro de Picasso pero también me pongan los pelos de punta ver el Gitano entrar en Campana o algo tan sutil como la manita de un nazareno pequeñito agarrada a la de su padre, su madre o quién sabe su tía.

Quizás sea cuestión de sensibilidad o a lo mejor de apreciar la belleza. También me saltan las lágrimas a los ojos ante un aterdecer.

Tengo la cera a punto y no precisamente porque vaya a quitarme la pelambre, si no para coger mi cirio el próximo Jueves Santo y hacer los mismos rituales de siempre, esos rituales tan íntimos que sólo un nazareno entiende.

Volveré a ceñirme el cíngulo a la cintura y tendré esa indescriptible sensación de estar conectando con mi Dios, como si el cíngulo fuera un cordón umbilical entre él o ella y yo.

De nuevo me sentiré anónima entre las masas de espectadores y tendré por delante muchas horas de silencio para dialogar e incluso pelear conmigo misma, conmigo y con él o ella.

En estos tiempos en los que la prisa se adueña de mi,detendré el reloj para caminar durante horas en esa eterna conversación con lo superior.

Y ese nazareno vestido de blanco y azul que camina con el cirio al cuadril, recubre a la misma persona que hacer yoga, baila salsa, se emocionó en el Museo de arte impresionista de París o escucha Fangoria. ¿Seré barroca?

A mi me da miedo la gente lineal, que no sabe coger lo mejor de cada esfera.

Este año la Semana Santa es especial para mi, tendré al suerte de verla por los ojos de un forastero,un forastero muy especial también; pero eso lo contaré otro día.

3 de marzo de 2008

Se llama Antonia. Candidatos 2

Guapo el de las maracas y el flequillo




Se llama Antonia. Candidatos 1

El Gallo sube


Se llama Antonia. Presentación

Después del inesperado éxito de Se llama Copla, el nuevo programa de moda será "Se llama Antonia" y no es fácil ser una Antonia hay que tener algunas cualidades indiscutibles, entre ellas que tu masa de índice corporal esté siempre por encima de los límites y ser fan, entre otras tiendas de H&M y Dorothy Perkins. Mientras logramos y no que alguna cadena emita este formato de éxito. Os dejo algunos vídeos significativos que pueden daros una idea de cómo será. Todos los estilos musicales tienen cabida. Si queréis participar en el cásting solamente tenéis que mandarme vuestra actuación grabada.

Mientras llegan vídeos novedosos. Podéis ir votando vuestros favoritos.

Que la suerte os acompañe.

18 de febrero de 2008

Don Carlos Silva, mi padre

Me gusta recordar a mi padre cuando yo tenía unos 14 ó 15 años. Lo veo en el colegio, cuando aterrorizaba a mis compañeros de clase. Yo lo oía gritar, nos llegaban las voces por la ventana, y veía cómo se le iban descomponiendo las caras a todo el mundo. Mandarlos al despacho de Don Carlos era lo peor que podía pasarles, era un director terrible. A mi me hacía mucha gracia observar cómo mi padre les causaba tanto miedo, porque para mi por mucho que fuese el director del colegio Santo Tomás de Aquino, no dejaba de ser mi papá.
Entonces él pesaba unos 140 kilos, y tenía 1,85 de estatura; y a mi me parecía que nada podía con él, ni el más catastrófico y delincuente de los alumnos, éste típico que sacaba de quicio a cualquiera. Entonces él cuidaba de nosotras tres. Sólo había alguien que parecía más fuerte y poderosa que mi padre, la abuela Carmen.

Me gusta también recordarlo en Cuaresma y en Semana Santa, sobretodo en Semana Santa, vestido de nazareno; pasando por la puerta del colegio y levantando la cabeza para que precisamente la abuela Carmen lo reconociera y le hiciera una seña desde el balcón. Lo veo llevándonos siempre a toda prisa hasta las sillas para que, ni mis primos ni yo, nos perdiéramos ninguna cofradía y tiraba de todos nosotros con nuestras bolsas llenas de medias noches y bolitas de cera.

Me encanta también recordarlo en la playa. Debajo de la sombrilla escuchando el transistor y jaleándonos porque se nos hacía tarde para comer. Y en el jardín de Villa Matilde, en las noches fresquitas de verano. Allí parecía otro, más niño, más dulce, más sereno.

Ahora, lo veo cada día sentado en el salón, sin salir de casa. Se va encogiendo en el sofá, poco a poco se hace pequeño. Ahora somos nosotras 3 las que tenemos que cuidar de él, y no es fácil, ni justo. Mi padre ya no pesa 140, si no la mitad, y se ha encogido tanto que a veces me cuesta reconocer en él a Don Carlos. Es débil y vulnerable, parece que tuviera 20 años de los que tiene. Ahora cualquier cosa puede con mi padre y la abuela Carmen, su agarradera, su apoyo, existe únicamente en nuestros recuerdos.

Es tiempo de Cuaresma, la época que a él más le gusta del año, en la que más feliz se le veía. Pero mi padre ya no sale a visitar besamanos, le cuesta andar y la gente lo mira por la calle porque el parkinson le hace tener unos gestos y movimientos realmente extraños. Y Para él salir a la esquina de mi casa es una odisea y la vida se le hacer rara, muy rara; a él y a los que vivimos a su lado. Dolor de espalda, dolor de estómago, dolor en la pierna, dolor, dolor, dolor; y lo que más le duele seguramente es el orgullo y la rabieta de verse así. Convivir con un parkisionano no es fácil pero te enseña a valorar muchas cosas, a compartir y a echar una paciencia inexplicable.

Mi padre sigue con auténtica devoción los programas de Semana Santa y se revuelve pensando que nunca verá el Carmen en la calle, ni la del Polígono San Pablo; pero disfruta recordando todas y cada una de sus Semana Santas vividas.

Y cuando llegue el verano volverá a llorar de emoción cuando vea la playa y ponga los pies en Punta Umbría y dirá: "ésta será la última vez que yo..."

Don Carlos Silva, te quedan muchos años por delante, lo sé. No creas que te vas a escapar gruñirle a más nietos, ni de regañar a la Chiqui cuando le de quebraderos de cabeza a mi hermana porque quiera salir de marcha.

Don Carlos Silva no olvides nunca lo especial que eres y gracias por tener esa personalidad tan compleja que tienes. Me siento muy afortunada de tener un padre como el mío. Y no te preocupes que cuando salgas esta tarde de quirófano, te reñiré porque seguro que protestas de todo lo que hago. Te quiero, papá.

22 de enero de 2008

Vamos que nos vamos




Más Maruchi

Esta foto inverosímil
Qué chiquitillos se nos ven los ojos
Malosseando....
Ole, ole, ole. Lola que bien te queda la peluca morena
"To emossionao: que se ha muerto Joselito..."

Las viejas de Peñaflor

Más imágenes impactantes. ¡Qué guapa Manoli! perdonadme pero es que está "mu" guapa la joía. ¡Las viejas de Peñaflor! jajajaja
¿De qué leches estarían hablando?, ¿de estructuras?, ¿de valores por descrubrir?
El dragoncito del Circo del Sol, un descubrimiento
Lola, me estoy planteando llevarte al metro de New York, hubo de todo en esta fiesta, hasta música house!
Seguramente nos ficharán los del Dentalvit, no se pueden enseñar más los dientes

Despedida Maruchi

Algunos de los mejores momentos de la despedida de Maruchi. Fue muy grande y muy Maaaaadre. La homenajeada muy linda con su pelito liso
Un adelanto de los carnavales

El Buda Lola, más que nunca

2 de enero de 2008

PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO

Como siempre, con la llegada de un año nuevo el ser humano se hace propósitos de mejora de su calidad de vida. Seguramente cuando vaya al gimnasio esta tarde habrá una terrible trupe intentando apuntarse para comenzar el 2008 de manera más sana. Dejar de fumar, adelgazar, ahorrar para el verano, cambiar de trabajo...suelen ser los propósitos más apuntados en las listas del personal.

Yo también he hecho mi propio listados de mejoras. Tampoco tiene muchas cosas, porque plantearte metas que sabes de antemano que no vas a cumplir es una absurdidad.

En el mismo saco podríamos meter los deseos. Una Nochevieja más, escribí mi deseo en un papelito que pisé con mi tacón más alto mientras engullía las 12 uvas de la ¿suerte? y luego lo quemé. Viendo como mi petición se convertía en cenizas me planteaba hasta dónde puede llegar el deseo del Hombre (entiendan esto como genérico, vaya a venir alguien a decirme ¿y la mujer?, cuánta necesidad y frustraciones encierran todos esos papeles y pensamientos que en estas fechas aparecen.

Esta noche he tenido un sueño que así me lo ha demostrado, y me he despertado riéndome yo solita porque he sido consciente de que probablemente la redacción de mi deseo era una manera sutil de pedir otro que,por miedo o por no sé qué motivo, no me he atrevido a formular. El miedo, no hay sentimiento más intríseco al Hombre.

Bueno, esperemos a ver cuántos propósitos y deseos se cumplen antes de que, de repente, estemos pidiendo algo para el 2009. Y mientras esto ocurre y no, ojalá que los Reyes Magos nos traigan muchos regalos.

Y como a mi me gustan tanto los número redonditos estoy segura de que el 2008 va a ser un año bueno. ¿Alguien se encagará de preguntármelo dentro de 12 meses?